Silencio, sigilo, vigilo,
tu camino y mi sin sentido,
seguirte,atraparte, amarte,
lo explico como un simple capricho,
si lo deseas llámalo obsesión,
quizás,
suene acorde a tu corazón.
Para que nunca escapes,
envolverte, engañarte.
Besar tus hombros,
cada una de tus partes
más de un instante,
sólo dos, para evitar expresarme.
Quiero dejar de ver tus pasos,
como siguen delante de mí,
acortar el inmenso trazo
que me distancian de tí.
Quiero voltearme y ver tu cara,
blanca, tierna, llena de karmas,
de tristeza y de respeto,
para enfrentar tranquilo,
hasta ahora, mi último reto.
Ver tu espalda, lléndose,
no me deja dormir,
ver tus ojos, mirándome,
sería lo mismo que morir.
Tejedor de lágrimas,
albañil de ilusiones y
maestro del engaño,
me decían por allá
en antaño...
Para ustedes, yo
sería digno de su rechazo,
de morir ahorcado o en un tacho,
de la basura o de un hachazo.
Pero a veces,muchas,
ni yo mismo me hago caso,
en lo que pienso, en lo que siento,
no puedo, ni lo intento.
Sé lo que es
pensar envano,
lo hacía constantemente
a diario,
pero cambié,porque así lo quise,
no lo pensé, sólo lo hice.
Odio ver en el amanecer,
una esperanza, una ilusión,
una película sobre mi realidad,
un tapiz, un antifaz...
nunca fui igual a tí
(no sería capaz)
y nunca lo seré,
sufrir me hace feliz,
a veces, verte sonreír,
sonrisa de dolor, sonrisa de temor.
Intestinos instintivos,
sólo consigo seguir indigno,
¿para tí?,¿para mí?
para todos los demás,
que sin mas, me enjuician
como un tribunal subliminal,
dueño de toda la verdad.
No me importa lo que piensen,
sólo me interesa que ella no cese,
de caminar y de avanzar,
de subir y de bajar.
Pero al final, me da igual,
si ella viene o si va,
si huye o si está,
aquí o allá.
Ojalá me entretengas por mucho más,
si no lo haces, no te preocupes,ni te sientas mal
que, si no estás,
busco otra que me
apetesca igual.
Seguiré así hasta que mi capricho,
o según tú, mi destino,
cambie, gire o se invierta,
y cambiar esta siembra,
por aquella otra huerta.
Nadie me detendrá,
ni la muerte ni el más allá.